52 (443) 390 4301 contacto@arielortuno.com
Seleccionar página

¿Se pueden corregir errores de manera inteligente o siempre hay que terminar malhumorados?

Dentro de algunos de los eventos que doy en vivo, tengo personas que participan de staff. Ellos no son gente que se dedique a lo que yo hago, sino fanáticos del conocimiento y el aprendizaje. Es de esperarse que cometan algunos errores por la falta de experiencia o los nervios que dan cuando haces algo nuevo que te emociona.

Por eso, es mi costumbre cuando hablo con ellos en la reunión donde comentamos qué va a hacer cada uno; suelo decirles que es seguro que se van a equivocar. Se ríen y algunos incluso me dan las gracias a modo de reclamo.

¿Cuál es el problema en equivocarse? Ninguno, es el método de aprendizaje que seguimos en todo lo que hacemos. Por supuesto que, dada su falta de experiencia, las personas de staff tienen actividades donde alguna falla no compromete el evento. Es más un regalo para ello que un compromiso laboral.

A diferencia de una empresa, la gente que está de staff siempre tiene una gran disposición al aprendizaje y a hacer lo que le corresponde. En las empresas, tus trabajadores no siempre hacen lo que necesitan hacer o no lo hacen de la manera en que se los pides. Es entonces cuando necesitas habla con ellos para corregir aquello que no dio el resultado esperado.

Lo primero que hay que evitar es que el asunto se convierta en una lucha de egos, la cual ganaría quien tenga la mayor autoridad en la empresa; la realidad es que todos pierden. En mi libro Habla y Cautiva: La llave secreta para influir la mente de una persona, hay un capitulo que se titula, precisamente: Cuida el ego de los demás. A la hora de corregir un error, necesitas cuidar el ego de la persona y también requieres apoyarla con una solución o al menos alternativas. Si no le explicas el método correcto de hacer las cosas ni le das alternativas, en realidad no estás corrigiendo un error, únicamente estás señalando un error. Señalar errores baja la autoestima de tus trabajadores y, como no hay un procedimiento sugerido, el error volverá a aparecer.

Señalar aciertos

Lo primero es hacer notar a la persona qué cosas hizo bien dentro de todo lo que tuvo que realizar.

Señalar la falta

A continuación se señala la falta sin dramatizar. El error está cometido y si fue grave, tu trabajador sabe que se equivocó y ya se siente lo suficiente frustrado.

Señalar aciertos

Aquí la intención es levantar su autoestima para que no se quede metido en una mala emoción. Si se siente mal, le dará miedo equivocarse de nuevo; entonces elevará sus niveles de cortisol (hormona del estrés). Eso hará que pierda concentración y las posibilidades de volverse a equivocar aumentarán significativamente.

Apoyar en la solución

Hasta aquí, ya hemos señalada la falla. Todos somos conscientes de que se cometió un error. Tú como líder en ese momento, necesitas asegurarte de que no vuelve a pasar. Así que dale los pasos que necesita seguir para que la falla no se vuelva a dar. No asumas que ve las cosas de la misma manera que tú, no lo hace. Explícaselo como si se lo expresaras a Homero Simpson.

Si después de usar este mecanismo, la persona sigue cometiendo errores o se sigue molestando, te recomiendo: verificar que el perfil del trabajador sea el perfil que requiere el puesto donde está y revisar que los procedimientos que tiene el colaborador son correctos. Si el perfil es el adecuado y los procesos están comprobados, entonces el problema es la actitud del trabajador.

Por último, como jefe, a veces tenemos actitudes que podrían ser mal interpretadas por nuestros trabajadores. Para asegurarte de que tu mensaje está siendo recibido de la manera en que deseas, te recomiendo leer el Principio de Empatía y el Principio de Aceptación en mi libro.

CONTRATAR CONFERENCIA MAGISTRAL

Deja un comentario sobre lo que piensas