52 (443) 390 4301 contacto@arielortuno.com
Seleccionar página

¿Sigues siendo líder aun cuando nadie te sigue?

Cuando tenía 18 años trabajé para la empresa de uno de mis tíos. Quien era el gerente de la sucursal donde yo me encontraba tenía una frase que repetía continuamente: estamos jodidos. Referente a las cosas que marchaban correctamente, no decía nada.

La cuestión es que había muchas cosas que no salían como él quería. A pesar de todo, casi siempre se lograba el objetivo; la satisfacción del cliente. Las juntas, estaban colmadas de quejas y regaños donde se perdía mucho tiempo dando vueltas alrededor de los culpables para dejar claro que “estábamos jodidos”. Ninguna de las personas que trabajábamos en esa sucursal, seguíamos a nuestro jefe. ¿Sigues siendo líder cuando nadie te sigue?

Existen muchas personas que creen que tiene liderazgo, pero la realidad es que lo único que tienen es un carácter explosivo y una actitud dominante. La gente no los sigue, les tiene miedo y hacen lo que pide para evitar la confrontación. Para que no te conviertas en una persona a la que nadie quiere seguir, ahora te daré tres estrategias que te apoyaran a mejorar tus resultados como líder.

1. Crea jerarquía

Las personas hacen lo que las figuras de autoridad dicen que se debe hacer. Eso lo aprendemos todos desde niños. No cometas el error de confundir “generar miedo” con “crear jerarquía”.

Para que tus seguidores te otorguen jerarquía, necesitas mostrar que cuentas con habilidades para estar al frente. Algunas de estas habilidades son: mantenerte sereno en medio de una crisis, dar respuesta a las problemáticas, decidir rápido y cambiar pocas veces la decisión, contar con un nivel de energía alto, estar enfocado en los resultados, aceptar la realidad y mantener una actitud de éxito hasta el último momento.

Si te das cuenta, no mencione saber hacer todas las cosas. Como líder, tu función no es saber todo, sino administrar los recursos humanos que tienes a tu disposición para que se logre el objetivo.

2. Crea una conexión empática

El líder debe hacer un trabajo directivo, lo que significa que pocas veces meterá las manos a la operación. Eso puede hacer que pierdas la sensibilidad de lo que tu equipo está sacrificando para dar el resultado.

Hace poco tiempo conocí a un empresario que cambiaba constantemente de estrategia. En cada cambio, todos requerían trabajar a marchas forzadas para cumplir las necesidades de los nuevos proyectos. Cuando parecía que el trabajo se relajaría un poco, llegaba él con una nueva idea. Luego, todos se ponían a trabajar con intensidad otra vez. Este empresario se congratulaba por tener un equipo que nunca lo dejaba abajo; pero no era consciente del costo que ellos pagaban. Poco a poco su equipo de ensueño se fue desarticulando hasta que se quedó solo.

Era un equipo valioso que lo hubiera seguido si él hubiera sido más empático con ellos. Cuando se dio cuenta de lo que había pasado, era muy tarde para que sus trabajadores tomaran la decisión de regresar a trabajar de nuevo a su empresa.

3. Asegúrate de enviar el mensaje correcto

La intención con la que dices algo, cambia según el modo en que lo dices. Por si fuera poco, quien te escucha, interpreta lo que dices dando su propio significado al modo en que lo has dicho y además, varía el sentido según el estado emocional en el que se encuentra cuando te escucha. Ok, va de nuevo, pero más despacio.

Un día, el dueño de la empresa se da cuenta que ha sido un buen mes, así que se pone esplendido y decide darle un bono económico a cada miembro de la empresa. El siguiente mes, las cosas siguen mejorando, pero esta vez el empresario ya no les da bono porque sabe que de seguir así, la empresa va a tener problemas para invertir en nuevos proyectos. Luego sus trabajadores comienzan a inconformarse porque ya no hay más dinero.

El empresario quería hacerles sentir que valoraba que hubieran aumentado su productividad. La cuestión es que ellos tienen un sueldo por el cual deben cubrir las necesidades del puesto en el que están. Si no es el ingreso que desean tener, pueden cambiarse de empresas o poner su propio negocio. El problema es que ellos reciben el mensaje de que cada vez que logren el mismo resultado ganaran más dinero, cuando el bono fue por subir sus resultados. Es decir, el bono podría venir cada que suban los resultados no cada que den el mismo resultado.

Para aprender más habilidades de liderazgo y saber cómo influir a las personas da clic aquí para sepas de qué trata mi libro “Habla y Cautiva: La Llave Secreta Para Influir La Mente De Una Persona”.

CONTRATAR CONFERENCIA MAGISTRAL

Deja un comentario sobre lo que piensas