Del “No me gusto” al “Me encanta cómo soy”

¿Por qué debería importarte tu estilo?

A diferencia de los hombres, las mujeres no suelen vestirse para incrementar su poder o trasmitir mayor autoridad. Tampoco les interesa tener una proyección exitosa. Es decir, se quieren ver bien, pero su enfoque está más orientado hacia adentro.

Antes de las redes sociales y el uso del internet, el único modo de ver a los famosos era a través de la televisión, del cine o de algunas revistas. En general, siempre lucían de un modo increíble: hombres atractivos, mujeres bellísimas, todos bien arreglados. Parecía que, a la hora de levantarse por la mañana, amanecían listos para salir a la calle y ser admirados.

Desde hace algunos años es común encontrar imágenes de mujeres famosas contrastando cuando están arregladas y cuando no lo están. En algunos casos se puede descubrir que aquello que hace atractiva a muchas mujeres, no es tanto su aspecto físico per se; más bien, se trata de un conjunto que mezcla estilo con personalidad. Una mujer segura de sí misma puede ser más sensual que otra que se siente menos, aunque sea más joven y sea más parecida al estereotipo de belleza.

 

 ¿Quién necesita mejorar su estilo?

Es posible que estés pensado que esto quizá no aplica para ti o que no podrías. De acuerdo con el experto en imagen, David Navarro, existen algunas ideas equivocadas al respecto y que ahora te comparto:

  • Solo si eres delgada puedes vestir bien.
  • Para lograr una buena imagen se necesita de mucho dinero.
  • Si estás casada y tienes hijos no puedes tener una buena imagen.
  • Una buena imagen se logra solo si naciste con estilo.
  • Solo es para mujeres consideradas bonitas.
  • Es para mujeres superficiales.
  • Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
  • Solo es para mujeres jóvenes.

Lo anterior hace que muchas mujeres dejen de lado su estilo sin tomar en cuenta que este influye en su personalidad, ya que te ayuda a:

  • Incrementar tu seguridad personal.
  • Cambiar la forma en que te ves.
  • Aumentar tu autoestima cada día.
  • Aceptar tu cuerpo.
  • Romper creencias limitantes.
  • Cambiar el modo en que te hablas a ti misma.

El objetivo es sentirte cada vez mejor contigo misma, no es agradar a los demás… ese es el efecto secundario. ¿Has pensado cómo puedes mejorar tu imagen?

Publicado en Inteligencia Emocional.

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