Podcast 54 | Cómo levantarse después de perder todo con Toño Martínez

“El perseguir el sueño de mi hijo, me hizo encontrar mi propio sueño y me ha hecho construir mi propio sueño.”

Bienvenido al podcast: “Liderazgo y Persuasión” con Ariel Ortuño, donde hablamos de estrategias para incrementar tu liderazgo y técnicas efectivas de persuasión, para influir en las personas. ¡Comenzamos!

Hola ¿Qué tal, amantes de la persuasión? Te habla y te saluda Ariel Ortuño, y hoy estoy muy contento, porque tuve la oportunidad de entrevistar a Toño Martínez, un próspero empresario mexicano, que tiene una historia fantástica, tanto de emprendimiento, como de vida, como padre, impulsando a su hijo. ¡Te va a encantar esta entrevista! Te dejo con ella.

Ariel Ortuño: ¿Qué tal Toño? muchísimas gracias por estar con nosotros en este podcast, bienvenido. Lo primero que me interesaría saber y que nos compartas es ¿A qué te dedicas y en qué mercado están tus negocios?

Toño Martínez: ¡Muchas gracias Ariel!, ¡muy buenas tardes! Mira. fíjate que es curioso lo que te voy a comentar, porque mi carrera se ha desenvuelto de una manera, un tanto extraña, pero al mismo tiempo, con grandes oportunidades que se van presentando en el camino.

Mi carrera profesional, casi toda, se ha enfocado en recursos humanos; llevo más de 20 años dedicándome al tema de los recursos humanos, además de que me apasiona mucho.

Actualmente soy empresario y tengo empresas de recursos humanos; lo que hago es consultoría integral en recursos humanos; desde el reclutamiento, selección, entrenamiento, capacitación, habilitación de mano de obra, procesos, todo lo que conlleva el flujo completo, de la cadena del recurso humano; desde que buscas al talento, hasta que lo colocas y hasta cuando, incluso, se da de baja y tiene que ser colocado en alguna otra empresa.

Ese es mi negocio principal, pero paralelo a ello, han salido otros negocios, con los que estoy muy involucrado y que, además, son muy interesantes. Por ejemplo, gobierno; se me ha dado por algunas razones, por relaciones de networking que he construido durante estos 20 años y tengo muy buenos contactos en gobierno.

El año pasado, incursionamos en un proyecto; es el proyecto que más me gusta, es un proyecto con el gobierno del Estado de Guanajuato y lo que estamos haciendo, es participar en algo que se llama: “Estrategia impulso”; en donde el gobierno del Estado, identificó los municipios o las comunidades con mayor marginación económica e incluso, con mayor incidencia de delincuencia dentro de las comunidades.

El resultado de esto, fue que 490 comunidades con sus municipios, se encuentran en esta condición. La idea de identificarlos, era para poder intervenirlos al mismo tiempo y la intervención se hace en diferentes variables, pero la que a mí me tocó, es la tercera fase, le llaman ellos: Impulso 3.0.

Lo que hacemos aquí, es entrar a la comunidad, hablar con la gente desde inicio, lo que hacemos es generar oportunidades de trabajo.

Utilizamos algunas estrategias, ya sea de inteligencia emocional o de programación, en la que, a través de ellas, hacemos que la gente vuelva, primero a creer en ellos mismos, porque es gente que está sumamente marginada y no cree en ellos.

Primero tenemos que despertar nuevamente, el interés por creerse capaces de lograr algo. Hacemos estas intervenciones, platicamos con ellos, los reclutamos. Lo interesante aquí es que hacemos un “match” también, con la actividad que ellos hacen actualmente.

Un ejemplo muy bonito, es una señora que; -yo hago las pláticas, y quiero decirte que trato de hacerlas yo personalmente; y que es gente muy, muy humilde. Grupos de 80 o 100 personas- esta señora que te comento, teje canastas para la pisca de la fresa; entonces, cuando le le preguntas a la señora ¿A qué se dedica? Y ella comenta que teje canastas, lo que estamos tratando de hacer atrás, es un match con la actividad productiva. El tejido de una canasta de fresa es muy similar al ensamble de un arnés que va a ir colocado en un automóvil. Guanajuato tiene vocación automotriz por el boom que surgió en el 2011. Entonces la mayoría de los empleos son de la industria automotriz.

Cuando le dices a la señora que lo que ella hoy hace, es muy similar a poder trabajar en una planta productiva, ensambladora de arneses, generas también cierta confianza en poder conectar a esa persona, con el mercado laboral activo y además legal; porque eso es algo bien importante.

La señora tejiendo canastas no está afiliada al IMSS; no tiene ciertos beneficios que pudiera tener en el mercado laboral normal.

Después de identificarlos, los llevamos a unos centros de entrenamiento que nosotros instalamos.

Instalamos centros de entrenamiento, simulamos el proceso productivo del arnés, por hablar de un proceso productivo, y ponemos a esta señora a entrenarse de manera vigilada y de manera secuenciada y sin la presión de la planta productiva, a entrenarse para armar el arnés. Una vez cumplido el entrenamiento, le hacemos un modelo de graduación y llevamos a la persona a la planta, para que se inserte de manera formal a un empleo.

Esto me gusta mucho, este negocio, hoy lo tengo en Yucatán, lo tengo en Guanajuato y lo tengo en Guerrero. Hemos podido llevarlo a otros estados, porque, además, es un producto muy noble, por lo que acabas de escuchar.

Es un producto que tiene mucha asistencia social y mucho trabajo social atrás y esto pues obviamente cambia vidas.

Y es justo lo que también estoy haciendo con la parte de transformar vidas o poder llevarle a la gente, herramientas que le permitan cambiar su estilo de vida.

Por último, la parte que me ha tocado, otros dos negocios que tengo. Hemos estado acompañando a candidatos, candidatos a presidencias municipales y tuvimos una gobernadora; acompañándolos como coach; en realidad, es un acompañamiento personal; los candidatos, los políticos, en todo el mundo, normalmente contratan a un coach para las campañas políticas y México, pobremente es un país que los políticos o los candidatos no contratan coaches.

Hemos tenido oportunidad de acompañarlos, hemos tenido muy buenos resultados y lo que hacemos es estar todo el día con ellos, todo el día arriba de la camioneta con ellos, ajustar sus discursos, revisar lo que van a decir, cómo lo van a decir, qué palabras tienen que decir. Es mucho de programación, es cambiar todos los discursos y lo que tiene que decir en un lugar a otro de la gira, para poder tener mayor impacto.

Y el último negocio que acabo de crear el año pasado que es un shelter. ¿qué un shelter? Es un despacho que se encarga de vincular un estado del país, con una empresa que quiere invertir en el país, poder hacer el match y que tenga la empresa los beneficios, el estado la inversión y también con esto, generar empleos y ahí me remonto al ciclo de regresar a mi primer negocio, para poder cerrar completo el círculo. Porque finalmente, mi negocio central es el uno.

Ariel Ortuño: ¡Okey! Oye, todo eso está padrísimo, son varias empresas, son varias actividades. ¿Cómo es que tú llegaste ahí? O sea, ¿desde chiquito sabías que querías tener varios negocios, que querías ser empresario? ¿Qué pasó por tu mente para que cayeras en dónde estás?

Toño Martínez: Mira ¡gracias!, es una muy buena pregunta y, además, me haces viajar un poco en el tiempo. Evidentemente, desde que era yo niño, he sido una persona muy inquieta, muy soñadora, todo el tiempo soñando, todo el tiempo tratando de construir y de crear proyectos importantes. Lo que más me mueve a mí en la vida; siempre he dicho que yo tengo que trascender y la trascendencia para mí, es lo mejor; la trascendencia, yo la mido en el número de personas a las que yo podré impactar a lo largo de mi vida. ¡Impactar positivamente obvio!

Pero, así es como yo trato de medir la transcendencia. Desde niño, siempre muy inquieto, muy inquieto, muy inquieto. Después cursé la universidad, siempre con proyectos de emprender, pero mira, creo que la respuesta que puede ayudarnos más, es la siguiente:

Después de terminar la universidad, como cualquiera lo haría, busqué un empleo, me empleé, estuve en la banca siete años. Después me moví a la parte de recursos humanos, como te dije, con dos o tres compañías más. Y en la última compañía con la que estuve, fue un parte aguas; porque yo creo que muchos de los que me van a poder escuchar, han vivido esta misma situación.

Yo estaba en la compañía, contento, tenía un puesto directivo, finalmente, no me quejaba. Parecería que mi ingreso era el correcto, pero siempre la cosquillita de buscar, este niño que siempre estaba inquieto y que siempre quería busca algo más.  Al final, fue un gran trampolín.

Esto, tuve el gusto de poderlo hacer, en un programa que se llama: “Fuck up México” no sé si lo has escuchado. Y es donde, te paras a hablar de un gran fracaso que te haya hecho potencializar tu vida.

En esta empresa, al final, después de siete años, no llegamos a un acuerdo. Yo me estaba mudando a los Estados Unidos y bueno, la empresa en México; yo me mudaba por una razón personal; que, si quieres, al rato la platicamos, porque creo que es muy inspiradora; pero al final, cuando yo me muevo, cuando decido hacerlo, yo decido hablar con mis jefes y me atreví a dar el paso y a decirles: Con o sin ustedes, yo me voy a ir. Entonces ellos, en aquel momento, decidieron apoyarme y dijeron: Bueno, pues con nosotros.

Me fui a los Estados Unidos y después de un año, las cosas no funcionaron por logística, para mí principalmente. Era ilógico, un corporativo de la ciudad de Puebla, un ejecutivo del corporativo viviendo en otro país; un poco complicado el tema de participación en reuniones, atender algunas cosas.

Definitivamente, creo que fue lo mejor; sin embargo, cuando yo tengo este punto de quiebre, en el que me quedo en otro país; dónde actualmente radico, que es Estados Unidos, cuando me quedo en otro país, sin trabajo, sin nada; pues de un día para otro, amanecí sin nada, fíjate que ahí, es justamente cuando ocupo uno de los principios que aprendí también, porque durante mucho años me he estado entrenando en Programación Neurolingüística e Inteligencia Emocional; y hay un principio que me gusta mucho, el principio es: Quemar tus barcos. Que no significa otra cosa, más que ir a la guerra, pero cuando llegues al otro lado de la isla, a dónde vas a pelear, le prendas fuego a los barcos y cuando quieras regresarte, porque seguramente te va a dar miedo, no vas a tener cómo regresarte; entonces, no te queda más que avanzar.

Y es justamente eso, hoy, mi hijo me decía algo muy importante, la mejor versión que él ha visto de mí, ha sido justo en ese momento, en el que había una gran adversidad, pero con una fe inquebrantable, de que tenía que salir bien.

¿Qué hice? Reinventarme. ¿Qué hice? Formar. Tú eres gamer y me encanta, porque vas a entender esta parte; que la utilicé en una conferencia que di, es buscar el combo de competencias y habilidades, como en los videojuegos, cuando cargas el poder y lo puedes disparar con fuerza, utilizando toda la energía y todo lo que hay en ti.

Me puse a construir un combo y dije ¿Cuáles son las competencias y las cualidades que tengo? Y mágicamente, encontré que eran muchas, entonces hubo que ordenarlas, pero de alguna manera, eso fue lo que hice: ordenarlas.

Una de ellas era el networking; sí hoy me preguntas cuál es la clave de ser un empresario que va a avanzando hacia el camino del éxito, yo te podría decir que es el networking, que es la base de cualquier cosa; hay que construir muy buenas relaciones y como dicen, es una frase muy común hasta de las abuelitas, pero muy aplicable y es Cuidado, porque la rueda de la fortuna se mueve.

Y la idea es que nunca le hagas el mal o daño a alguien, porque generalmente no sabes cómo va a venir la vuelta. Yo, hoy me he encontrado con gente que, desde hace diez años, no veía y he hecho negocios con ellos, así de grande puede ser la red que puedas construir.

Ariel Ortuño: En esta parte del networking ¿Cómo le haces para relacionarte o cómo sabes con qué personas relacionarte?

Toño Martínez: ¡Mira!, de nuevo, voy a remontarme un poco a lo que es la base o uno de los pilares fundamentales de ir avanzando hacia el éxito, pues nunca se deja de avanzar; éste, han sido los principios que he aprendido en los entrenamientos que he tomado.

El primero es el feeling; tienes que tener esa conexión con la persona que tienes al frente y segundo; y sé va a oír un poco mal, pero tienes que discriminar muy bien con quién inviertes tu tiempo y con quien no; hay varias cosas para poder determinar con quien inviertes el tiempo y con quién no.

Y yo creo que, primero que nada, la química que sientes con la persona, segundo, ¿a qué se dedica? ¿Qué hace? ¿cuál es su cadena?, tienes que investigar un poco, con quien quieres relacionarte, no puedes llegar y sin una disciplina, sin una metodología. Tienes que saber qué hace, que le gusta y que no le gusta y después de esto, ahora si, iniciar un contacto.

Finalmente, dar una receta para el networking es complicado; pero lo que sí es cierto es que, en mi caso, ha sido mi mayor competencia. Tengo muchos skills sociales, que me permiten ser una persona muy versátil, yo puedo estar con Carlos Slim y estar en una muy buena plática, pero también puedo estar en una comunidad marginada, calificada como de alta marginación y también me puedo poner a platicar con un señor o con una señora y pasármela genial, igual que con Carlos Slim.

Yo creo que eso también es parte de la base; siempre comportarte de la misma manera y ecualizarte o amortizarte, dependiendo en donde estás interviniendo.

Ariel Ortuño: En esta parte del netwoking, ¿Cómo le haces para relacionarte o cómo sabes con qué personas relacionarte?

Toño Martínez: Lo que yo decidí hacer en aquel momento, sin haberme dado cuenta; también tengo que reconocerlo de este modo, simplemente fue actuar por las circunstancias; de repente, te encuentras contra la pared y dices: ¡Ah caray! Pero tienes toda la razón. Lo que en realidad sucedió es que tomé el liderazgo y el control de mi vida.

Eso es en realidad lo que sucedió, es lo más bonito que he experimentado en mi vida y te lo cuento con mucho gusto; hace seis años, viviendo en Puebla, llevé a mi hijo Emiliano a tomar un curso de programación neurolingüística e inteligencia emocional; un intensivo de siete días y cuando terminó, regresó y dijo con mucha claridad: ¡Papá, tengo dos sueños en la vida!, uno, jugar futbol americano en la NFA y dos, estudiar en una de las mejores universidades del mundo.

Cuando él comparte esto; por supuesto, en ese momento, es un golpe muy fuerte para un padre y una madre, porque son sueños muy grandes y que, por desgracia, nuestra mente nos limita y no sabemos soñar en grande. Pero los niños si saben o más bien, no tienen límites para su vida.

Cuando él dice eso y en la noche platico con mi esposa y le digo ¿Qué hacemos? Y mi esposa me dice ¡vámonos! Claro, una madre por su hijo hace todo y un padre igual, pero no todas las veces, las familias se arriesgan o toman el control o el liderazgo como tú dices, de mover toda su vida, para perseguir el sueño. Y es algo bien bonito, el sueño de tu hijo.

Hablando de liderazgo; nosotros nos movimos por buscar el sueño de mi hijo, que ahora te cuento cómo cerramos porque vamos muy bien en ese tema. Pero antes, déjame regresar a algo; el perseguir el sueño de mi hijo, me hizo encontrar mi propio sueño, y me ha hecho construir mi propio sueño y el de mi familia; es algo bien curioso, pero a veces, renunciar a tu vida, porque obviamente vives en México, estás cómodo, en la zona de confort, tus amigos, tu familia, tu trabajo, blah, blah, blah. El dejar todo esto, para irte a experimentar a un lugar al que no conoces, da mucho miedo. Lo que quiero decirte es que, curiosamente, si a mí me preguntas también, pues es que encontré mi sueño.

Encontré el timón del barco de mi vida y lo pude tomar y lo pude manejar y obviamente choqué dos, tres veces y sigo chocando, pero, pues ahí vamos; vamos navegando y va con buen rumbo, diría yo.

Los sueños, para mí son la base, al primer curso que fui, me hicieron dibujar un sueño en una hoja de papel y me encantó, porque me dieron crayolas para dibujar, ¡me encantó que me dieran crayolas!, tenía mucho que no las usaba, me dieron las crayolas y yo dibujé un sueño y lo hermoso de esto es que, eran varios y ya lo cumplí todo.

Ariel Ortuño: ¡Guao!, enhorabuena.

Toño Martínez: Entonces, ya dibujé otro, porque eso es lo bonito, ver cómo puedes, cómo puede ir avanzando. Ahora, el sueño de mi hijo; que fue lo que me hizo encontrar el mío a mí, bueno estamos muy orgullosos, estamos muy, muy orgullosos; Emiliano jugando futbol, ¡gran jugador!, en los cuatro años que estuvimos en high school en Estados Unidos, dos años premiado como el Defenser Player of The year en el país de donde es este deporte; en dos campeonatos estatales que no es para nada fácil.

Y hoy, hace aproximadamente un mes, recibimos una gran noticia, que lo aceptaron en más de 15 universidades de las mejores del mundo y hoy somos Tigers, pues Emiliano aceptó Princeton, que es la uno o dos del mundo, entonces, los sueños se cumplen, va a estudiar en una de las mejores universidades del mundo; seguramente va a jugar futbol en una de las mejores universidades del mundo. Entonces, si lideras tu vida, las cosas pasan.

Ariel Ortuño: Oye ¡está padrísimo! ¡muchas felicidades! Fíjate que uno de los puntos que veo bastante interesantes de lo que dices, es de cómo a la hora de ir por el sueño de tu hijo, te metiste en ciertas circunstancias, que colapsaron lo que eras antes, para convertirte en otra persona, o sea, que factor tan padre ¿No?

Toño Martínez: Colapsó todo y ¿Sabes algo? Está enterrado el que era yo. Enterrado con flores Voy al panteón cada año, le llevo sus flores. No, en serio está enterrado, me convertí totalmente en otra persona, totalmente.

Ariel Ortuño: Qué le puedes tú decir a alguien que está en este camino, con decisiones que aún no toma, porque en su cabeza no dimensiona todos esos números o todo ese cambio en la vida ¿Qué podrías compartirle para que dé el siguiente paso?

Toño Martínez: Primero que nada, quiero ser muy responsable cuando se trata de compartir palabras con alguien, alguien que puede creer en ti, que puede ir avanzando gracias a ti, me parece que es algo muy responsable, que uno tiene que hacer, cuando se trata de algo así.

Primero que nada, tienes que estar seguro de que estás preparado, porque finalmente te tienes que preparar, no es algo a lo que puedas agarrar y decir: ¡hoy nada más con buena motivación y ya! Finalmente, no es así; si tienes que estar preparado, pero, la mayor recomendación que yo puedo dar es: El miedo, tiene para mí, tiene dos lados, uno es el que congela y otro es el que te hace moverte sabroso.

Pero que siempre necesitas tener miedo, porque el miedo es un gran aliado a seguir adelante. Para mí es, si estás preparado; cuando hablo de preparación, me refiero a preparación intelectual. Me refiero a que, si tú lo que crees o para lo que crees que eres bueno, es para la contabilidad, por ejemplo, eres un buen contador, te gustan los números y quieres emprender algo, si eres un buen contador y sabes que te gustan los números y te apasiona; yo te digo que lo emprendas y que no tengas miedo, porque seguramente te va ir bien.

Pero si te gusta la arquitectura y no eres arquitecto pues… ¡A ese tipo de preparación me refiero! Y luego, la base para mí y es la mayor recomendación que puedo hacer; primero quise ser responsable, ahora voy a ser muy soñador como lo soy; cree en ti, confía en ti, fe inquebrantable en que las cosas van a estar bien, entrénate, entrena tu mente, me parce fundamental. Yo también cambié mucho desde que entrené mi mente, muchísimo, muchísimo, me convertí también en otra persona y entrenar tu mente es la mejor inversión que puedes hacer, para realizar grandes cambios en tu vida.

Ariel Ortuño: Oye Toño, ¡muchísimas gracias por el tiempo que nos has dedicado para este podcast!, ha sido realmente muy inspirador y enriquecedor escuchar tus palabras, y espero en próximos episodios, volver a tenerte de nuevo por acá.

Toño Martínez: ¡Claro que sí! ¡muchas gracias! Y, por último, nada más dejarles una pequeña reflexión, que, además, es de una película que a mí y a mi hijo, nos ha marcado mucho, que es la película Kung Fu Panda; que, por cierto, es una gran película, con grandes instalaciones, pero la frase más bonita y esto creo que es un muy buen mensaje y que pocos recordamos y es el siguiente: El ayer es historia, el mañana es un misterio, pero el hoy, es un obsequio, por eso se llama presente.

Cuando alguien te da un regalo y dice: ¡Oye, te traje este presente! hay que atesorarlo de esta manera, el presente es un gran regalo, un gran obsequio que tenemos y dependiendo de la intensidad con que lo vivas, es cómo vas a poder hacer historia, ¿Se acuerdan que el ayer es historia? Pues es cómo vas a construir la historia, pero también cómo te vas a adentrar en el misterio y por eso hablaba del miedo, vence el miedo, éntrale al misterio, marca una buena historia, trasciende en tu vida, pero, además, vive el regalo que tienes hoy en las manos.

Ariel Ortuño: ¡Excelente! Muchísimas gracias Toño.

Toño Martínez: Gracias Ariel, es un placer, muchas gracias por este espacio.

Ariel Ortuño: Gracias. ¡Querido amante de la persuasión! espero que te haya encantado este episodio; la verdad es que, la historia de Toño Martínez, es sumamente inspiradora y deseo por favor, que la compartas en tus redes sociales, para que más personas tengan la oportunidad de inspirarse, podamos ir por nuestros sueños y podamos también ayudar a nuestros hijos.

Te recuerdo también, que te puedes dar una vuelta por mi página www.arielortuno.com; también date una vuelta por Amazon para que obtengas mi libro “22 trucos psicológicos para aumentar tu liderazgo.” Y recuerda, estas a una frase de inspirar al mundo.

Publicado en Liderazgo y Persuasión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *