Podcast 59 | 3 Patrones del Lenguaje Hipnótico

¿Te gustaría hablar con la mente inconsciente de quien te escucha?

Bienvenido al podcast “Liderazgo y Persuasión” con Ariel Ortuño, donde hablamos de estrategias para incrementar tu liderazgo y técnicas efectivas de persuasión, para influir en las personas. ¡Comenzamos!

Hola ¿Qué tal, amantes de la persuasión? Te habla Ariel Ortuño.

Hace algún tiempo, llegó un colega entrenador, a mi oficina. Comenzó a narrarme la historia de cómo había tenido un desencuentro con un alumno, en uno de sus últimos entrenamientos.

Me explicó de manera textual, todo lo que le comunicó y lo empezó hacer de una manera en la que, de forma gradual, yo fui sintiendo duda de si estaba hablando del alumno o estaba tratando de darme un mensaje encubierto, de manera directa a mí

Por supuesto que no fue así, porque él carecía de habilidades lingüísticas enfocadas a la hipnosis conversacional y no era su especialidad. Sin embargo, algo dentro de mí se asoció con lo que estaba él comentando y hubo un momento en el que estuve tentado a preguntarle, si en efecto, me estaba hablando de su alumno o la bronca era conmigo.

Con seguridad, a ti también te ha pasado que te asocias con lo que otra persona está diciendo y te da la impresión como si el mensaje fuera para ti. Eso se debe a que, el mensaje tiene cierta estructura lingüística, que fomenta que tú te asocies, más bien tu mente, sin que te pida permiso, se asocia a lo que está ocurriendo.

Una de las causas por las que tú te enganchas con una historia o con la conversación de alguien, es de acuerdo a tus valores, tus creencias y tus experiencias. Si éstas hacen clic con lo que se está platicando y otros patrones específicos del lenguaje, entonces te enganchas mucho más. Por ello es que hay películas que, a algunas personas les parecen fascinantes e incluso lloran, se ríen, se estremecen y otras parecen un duro acantilado, que ni siquiera ponen una expresión mínima en su rostro y les parece que no fue lo mejor.

Para tal caso, te voy a compartir tres patrones de lenguaje hipnótico, que te van ayudar a lograr, que las personas se enganchen más con lo que estás platicando.

El primero de ellos es hablar de tú. Se trata de las posiciones perceptuales. Tenemos tres posiciones perceptuales: cuando hablo de mí, que sería primera persona. Cuando hablo de ti, que sería segunda persona y cuando hablo de alguien que no está presente que sería tercera persona.

En la frase: Salí de mi casa, me subí a mi coche y fui a mi trabajo; la conjugación de los verbos es en primera persona, te estoy hablando de mí.

En segunda persona: Entonces saliste de tu casa, te subes a tu carro, lo prendes y te vas a tu trabajo.

Si lo expreso en tercera persona sería: Entonces uno sale de su casa, se sube a su auto, lo prende y se va a su trabajo. La manera en que el oyente tiene más posibilidades de engancharse es cuando lo expresas en segunda persona.

Ahora bien, hay gente que se pregunta ¿Cómo voy a platicar mi historia hablando de la otra persona? No es tan complicado, porque ya lo haces y la mayoría de personas también lo hace, basta con que te platiquen una experiencia muy sencilla: Te podría decir que el día de mañana voy a dar un entrenamiento online y cuando tú te preparas para dar un entrenamiento, pues lo haces con cierta anticipación y creas una estructura de cómo quieres comunicar las ideas que vas a enseñar. De esta manera, también te das cuenta de que te estoy hablando en segunda persona y que pareciera que es mi experiencia; sin embargo, la estoy asociando contigo. Así de sencillo es manejar esta parte.

Es importante resaltar que, lo que buscamos es usar la segunda persona del singular, no del plural. Es decir, me refiero a ti, no a ustedes.

Si estás en una reunión y quieres compartir un mensaje y lo haces en segunda persona plural, por ejemplo: Ustedes saben la importancia de comprometerse. ¿Quiénes son ustedes? ¿Qué imagen existe en la cabeza del oyente cuando dices “ustedes”? A lo mejor son un montón de cabecitas, pero no hay un rostro en específico, que es muy distinto a que tú le digas al grupo: Tú sabes la importancia de comprometerte. ¿Quién está en su mente ahora? Pues cada uno porque pueden verse a sí mismos.

De igual manera en la frase: Estoy orgulloso de ustedes. Está bien pero no lo siento dirigido hacia mí porque no me veo, veo un montón de cabecitas en un grupo de personas. En cambio, si digo: Estoy orgulloso de ti. Aunque sea un grupo de personas, van a percibirlo de manera diferente.

Podrías pensar que el hecho de que hables de “Tú” a un grupo de personas va alterar el mensaje de alguna manera o la gente va a pensar que te volviste loco o que no te estás dirigiendo a ellos de manera correcta. No te preocupes, no sucede. Yo he dado cientos de conferencias utilizando esta estrategia y nunca, ni siquiera una persona me ha cuestionado por ello.

Segundo patrón: “Asocia y disocia.” Ahora que sabes que cuando hablas de tú, la gente tiene más tendencia a engancharse ¿Qué crees que pasa cuando hablas de uno o de otro, o en tercera persona? ¿O de ti mismo? La gente tiende a disociarse.

¿Cuándo vas asociar a las personas y cuándo las vas a disociar? Bueno, depende del efecto que quieras creer en el oyente. Yo recomiendo que todos los comentarios positivos y agradables los hagas en segunda persona y los comentarios peyorativos o desagradables que deban ir a la fuerza dentro de tu conversación, los hagas en tercera persona. Y digo a la fuerza porque hay momentos en los que no los puedes evitar.

Entonces yo podría decir esta frase: Hay personas que no saben el significado del compromiso, pero con las acciones diarias que tú implementas te das cuenta de que tú sí comprendes qué es comprometerse con el resultado final. Como te acabas de dar cuenta, en la primera parte de esta frase, hablo en tercera persona refiriéndome a las personas que no saben el significado de compromiso porque no me interesa asociarte con esa frase. Y después te asocio para que te comprometas en los resultados y las acciones que deseo que hagas.

Utiliza esta herramienta para enganchar más a la gente o disociarla de lo que no quieres que se enganche.

Tercer patrón, entrecomillado. Cuando estoy escribiendo hay momentos en los que doy una explicación y cito alguna frase o alguna oración de alguien más, para tal caso lo pongo entre comillas y que el lector pueda comprender y que no es mi diálogo sino que estoy citando la conversación de alguien más.

Lo mismo vas hacer tú para enviar mensajes a la mente inconsciente. Por eso se le llama: “Entrecomillado.” Lo único que vas hacer, es meter dentro de la conversación, la frase que tú quieres comunicar al oyente, haciéndolo ver como que alguien más lo dijo.

Por ejemplo, si yo quiero decirte que eres muy inteligente pero no te lo quiero decir de manera directa por la razón que sea, que después podría explicarte en otros episodios, podría decirte algo así como: El otro día estaba platicando con un joven que hacía muy bien su trabajo, él era un mesero y me gustó mucho la creatividad que desarrollaba, al grado que tuve que decirle: Eres muy inteligente. Y luego pues él sonrió un poco.

Como te das cuenta, la frase entrecomillada la hice en segunda persona. La narración te habla de un joven en tercera persona y en específico lo que quiero comunicar es en segunda persona ¿Para qué? Pues para que vaya directo a la mente inconsciente.

Ahora, también lo puedes usar de manera peyorativa, que no te lo recomiendo, pero a veces te puedes dar esos exquisitos gustos lingüísticos.

Imagínate que hay un joven que es un mesero y que no hace las cosas bien. Su jefe llega y le dice: “Ah, eres un inepto.” Y entonces el joven simplemente sigue trabajando de la manera inepta que sabe hacerlo. Como te puedes dar cuenta, en la frase, cuando se manda el mensaje, es en segunda persona.

Quiero destacar que eso fue solo ilustrativo y no tengo nada contra ti, al contrario, pienso que eres muy asertivo y muy inteligente al estar escuchando este maravilloso podcast.

El reto para ti, querido amante de la persuasión es: El primer día enfócate en hablar a las personas de tú. El segundo día enfócate en dividir para que sepas qué frases vas hablar en segunda persona para involucrar al oyente y qué frases vas hablar en tercera persona para disociar al oyente. El último día, da un mensaje a la mente inconsciente usando la herramienta de entrecomillado.

Querido amante de la persuasión, puedes hacer muchísimas cosas con tu lenguaje y cuando usas la hipnosis conversacional, puedes tocar la mente de las personas en una forma que nadie más comprende tan fácil como ahora tú lo estás haciendo. Es por eso que te das cuenta que lo que está en tus manos es la posibilidad de motivar, de inspirar, de cambiar la vida de las personas y de utilizar estas herramientas hipnóticas para mejorar la existencia de cada uno de los seres con los que tú hablas.

Por eso creo y estoy convencido, mi querido amante de la persuasión, de que estás a una frase de inspirar al mundo.

Así que, si te ha gustado este podcast, por favor compártelo en tus redes sociales y date una vuelta por Amazon para que obtengas mi libro: “¿Cómo influir contando historias? Ocho técnicas brutales para entrar en la mente de las personas.” Está buenísimo, ve por él porque está en preventa y también obtén mi libro: “22 trucos psicológicos para aumentar tu liderazgo.” Están buenísimo los dos, me encantan.

Así que nos vemos pronto, nos escuchamos pronto y recuerda: ¡Estas a una frase, de inspirar al mundo!

Publicado en Liderazgo y Persuasión.

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