Podcast 60 | Reduce la ansiedad en el trabajo con la Dra. Lucia Acevedo

¿Cómo líder, te gustaría aprender a reducir el estrés y la ansiedad?

Bienvenido al podcast “Liderazgo y Persuasión” con Ariel Ortuño, dónde hablamos de estrategias para incrementar tu liderazgo y técnicas efectivas de persuasión para influir en las personas. ¡Comenzamos!

¡Hola! qué tal amantes de la persuasión, te habla Ariel Ortuño, y estoy muy contento de tenerte el día de hoy en este podcast.

Esta vez tengo la oportunidad de compartirte una entrevista que le hice a la doctora Lucía Acevedo. Ella, es médico especialista en medicina interna, tratamiento del dolor y coach. Está certificada en Programación Neurolingüística. En los últimos años se especializó en salud emocional y dentro de ello, en el manejo del estrés y la ansiedad. Así que en esta entrevista nos va a compartir qué puedes hacer para disminuir tus niveles de estrés y ansiedad, y de dónde están derivados. Vayamos a ello.

Ariel: ¿Por qué te dio por meterte en el sector de la salud emocional?

Dra. Lucia: Porque a lo largo de los años, los pacientes me lo demostraron. Observé que era un área que se estaba volviendo cada vez más relevante en la consulta y sobre todo cuando me especialicé en pacientes con dolor crónico. En medicina, se tiene el concepto de que el dolor crónico trae problemas emocionales, por todas las dificultades de llevar tu vida diaria con ese malestar.

Lo que se empieza a observar es que, hay personas con determinadas situaciones emocionales que desarrollan dolores crónicos. De acuerdo a esa situación emocional, varía cómo evoluciona ese paciente en cuanto al dolor. Lo emocional no es consecuencia del dolor, sino que es una causa que termina impactando en la vida de la persona y favorece enfermedades crónicas.

Ariel: ¿Y este sector cómo te llevó a determinar que te ibas a orientar a la ansiedad?

Dra. Lucia: Porque los médicos, en general, nos enfocamos a los problemas más relevantes. Sobre todo, en medicina interna, donde tienes una concepción más general de la persona. El 90% de las consultas que tenía, estaba liderado por tres tipos de dolor:

  1. Cefaleas
  2. Cervicalgias o cervicobraquialgias cuando incluyen el brazo
  3. Lumbalgias

Son dolores musculares, osteomusculares y osteoarticulomusculares.

En la salud emocional, el 90% de mis pacientes, traían a la consulta tres problemas principales:

  1. Estrés y ansiedad, que más o menos los ponían juntos.
  2. Problemas de sueño o insomnio.
  3. Depresión.

 

Entonces decidí tomar estos tres problemas físicos y estos tres problemas emocionales que, por un lado, son los que los pacientes más traen a la consulta y, además, son los que sabemos que prevalecen a nivel mundial, no sólo de nuestros países; Argentina o México, sino que en general, son los grandes problemas de salud que llevan a la gente a la consulta médica, que llevan a las personas a ausentarse en su trabajo y que además son una gran fuente de discapacidad. Entonces siguiendo el principio del 80-20 me enfoqué en lo que más traían mis pacientes como problemas.

Ariel: La ansiedad, cuando estamos hablando de personas que asumen cargos directivos, liderazgo, que tienen la responsabilidad de dar resultados ¿Cómo se manifiesta y cómo la pueden manejar?

Dra. Lucía: Bueno en las personas, ahí yo haría una pequeña distinción. Que se me hace como súper importante que las tengamos en cuenta. Hay personas que están en un cargo de liderazgo o en cargos donde tienen un equipo bajo su responsabilidad, trabajan con determinadas personas o deben de tomar decisiones muy rápido, muy relevantes o de alto impacto en cada una de las decisiones que toman.

O por el tipo de trabajo que tienen, requieren todas estas habilidades de liderazgo, y aunque el puesto es de liderazgo, no quiere decir que esa persona tenga las habilidades. Entonces esa diferencia nos permite entender por qué hay personas que están en cargos de liderazgo y que les termina impactando muchísimo en su vida el tema del estrés, de la ansiedad y se les manifiesta. Tal vez no es algo que ellos perciban y lo puedan expresar con palabras fácilmente en cuanto a decir: ¡Uy, tengo un problema emocional! Hoy me siento estresado. Hoy me siento que no doy más, que estoy agotado.

Son personas que están acostumbradas al alto rendimiento y tal vez desde antes empiezan a tener manifestaciones corporales o físicas de enfermedades relacionadas con el estrés, con la ansiedad. ¿A qué me refiero? Problemas de insomnio. Que tienen trastornos de sueño o problemas para conciliar el sueño, o se despiertan a mitad de la noche una vez que ya lograron descansar un par de horas, pero se despiertan con algún pensamiento que luego termina disparando todo un ciclo de preocupación durante la noche, por el estrés o por ansiedad. Esa falta de descanso nocturno impacta de forma negativa al día siguiente y así es como se va construyendo un círculo vicioso que influye en su rendimiento.

Ariel: Esa parte que mencionas del líder, creo que a veces tiene que ver también con el hecho de saber que yo soy la inspiración o la fuerza para mi equipo. Entonces como que no quiero mostrarme vulnerable y no quiero asimilar esas emociones de frustración, de enojo.  de alguna manera también un sentimiento de miedo que luego como líder no manifiestas que tu equipo siga avanzando. Entonces, cuando me encuentro con una situación así ¿Qué puedo hacer? Para reconocerlo, para aceptarlo o ¿Cómo puedo tratarme? ¿tengo que esperar hasta que sea un problema físico? ¿O cómo puedo darle vuelta a nivel emocional?

Dra. Lucia: Lo que dices es muy cierto. En nuestras culturas, está toda esa sombra del miedo de decir ¿cómo voy a expresar que tengo algo emocional?, ¡voy a ser mal visto!, ¡me van a tildar de no sé qué! al tener un problema emocional, las personas en automático, lo asocian con el psiquiatra, el psicólogo. ¡Me van a medicar y entonces me van a quitar del puesto!, ¡soy menos competitivo! Etc.

Por otro lado, tenemos el tema de la masculinidad que tiene todas estas cuestiones, la persona dirá: ¿Como voy a demostrar esta debilidad? Eso lleva a las personas a que muchas veces no lo puedan expresar con palabas, por todo esto que traen cargando en su mente.

Una de las formas de hacerlo es, primero entender dónde estamos, por eso hacía esta distinción. El hecho de que estemos en un cargo de liderazgo, no quiere decir que, en automático, tengamos todas las habilidades que se necesitan o que nosotros conocemos que tiene un líder como tal.

Hay líderes que son naturales, que lo llevan en su personalidad, que lo han desarrollado a lo largo de su vida. Hay gente que se desarrolla por la exposición en los lugares en los que va estando, pero no es algo matemático, estoy en este cargo de alta responsabilidad o liderando un equipo y, por lo tanto, soy líder. No es así, eso es algo muy diferente. Entonces, esas personas que están en esos cargos, para poder empezar a lidiar con todas estas situaciones que sabemos existen en nuestras sociedades, los tipos de trabajo, etc.

Fíjate que las personas se miden por índices y por parámetros objetivos de resultados que tienen que estar siguiendo y cumpliendo; porque si no, los despiden y viene el siguiente. Entonces, está toda esta competitividad. ¿Cómo pueden hacerle?

Primero es entender las diferencias, ¿cuáles son? Estoy en este cargo, ¿qué es lo que este lugar requiere de mi persona y qué necesito de mí?, ¿qué necesito desarrollar en caso de que no lo tenga? ¿Para qué? Para poder sentirme bien. Si necesito más habilidades de comunicación, si tengo algunas trabas en negociación, si mis dificultades vienen por el lado de cómo poder influir de manera positiva en mi equipo, cómo poder transmitir y comunicar una idea.

No me quiero ir del tema pero, ayer estaba justo leyendo un trabajo muy interesante que está publicado en Harvard, y dice que el hecho de que una persona en esos cargos, fehacientemente tenga estas habilidades de liderazgo, es un factor para disminuir el estrés no sólo en el líder, o sea impacta de manera positiva, en su salud; sino que también, en las personas con las que trabajen, su equipo y con las que se comunica, como los vendedores, los proveedores, los de otras áreas, aunque no sean de su equipo más cercano y estrecho. Entonces, fíjate qué importante es que nosotros vayamos adquiriendo estas habilidades para las necesidades que vamos viviendo día a día. Es super importante tener esta conciencia y darme cuenta de qué es lo que necesito desarrollar y cómo desarrollarlo para sentirme mejor, comunicarme mejor, negociar mejor; todo eso termina actuando como un factor que disminuye el estrés tanto en esa persona, como en otros.

Los estados de ansiedad, se constituyen en algo muy similar en el estrés que tiene que ver con el miedo. Esa es la emoción que está de trasfondo en ambas situaciones, digamos que, el tema del estrés, podríamos decir que es una respuesta biológica, natural, que está en nuestro organismo y que tiende a protegernos y beneficiarnos. Pero es una respuesta que tiene un comienzo y tiene un final, el problema es cuando nos quedamos enganchados y empezamos a perpetuar ese mecanismo y, por otro lado, nos encontramos con distintas cosas que van ocurriendo, las vamos percibiendo con el mismo grado, como si todo el tiempo me estuvieran atacando o estuviera en medio de la jungla y me estuvieran atacando los leones. Y mi grado de respuesta física y emocional tiene la misma intensidad como si estuviera librando todos los días una gran batalla. Es decir, con cuerpo y espíritu, entonces ahí es donde la respuesta del estrés termina siendo perjudicial y no beneficiosa para muchos.

Ariel: Y por ejemplo en esta parte, la gente está estresada. ¿Cuáles podrían ser los pasos que ayuden a las personas, a un líder, por ejemplo, a alguien que tiene gente a su cargo, a disminuir esa sensación de estrés y a trabajarlo?

Dra. Lucia: Bueno, lo primero y que es uno de los pasos de la inteligencia emocional, es el autoconocimiento. Saber dónde estoy y saber a dónde tengo que llegar o a dónde quiero llegar. Eso es algo primordial.

Lo segundo es, empezar a entender qué es lo que yo estoy percibiendo de lo que ocurre y lo que está significando para mí. Hay muchísimos trabajos en los que el personal o en los cargos directivos, donde hay altísima carga de responsabilidad, la toma de decisión y a diario están con estas situaciones; estas personas perciben esta responsabilidad como una adrenalina, se podría decir, rica y que les gusta. ¿Por qué? Porque están apasionados por ese objetivo y eso es algo que los motiva y no está siendo perjudicial para ellos en ese momento.

En otras personas, lo que están percibiendo o están configurando como interpretación de lo que ocurre, es una situación de riesgo potencial, porque tal vez se sienten expuestos, se sienten inseguros, tienen falta de confianza, se sienten observados. Están percibiendo que, tal vez están siendo evaluados o que no están a la altura de las circunstancias.

Entonces en esta parte, lo que es decisivo, es el autoconocimiento y también entender qué es lo que yo estoy interpretando sobre lo que ocurre. Para mí, esta situación, se convierte en una zanahoria que me abre puertas, porque me expone, porque me están dando una oportunidad. El hecho de que me estén mirando o se estén fijando en mí, también puede ser algo totalmente opuesto, aunque la situación sea la misma; y tiene que ver con el significado que cada una de estas personas le dan a la situación en la que están.

Entonces, una puertecita para empezar a trabajar todo eso, es saber dónde estoy, dónde quiero llegar y cuáles son las interpretaciones que estoy haciendo sobre lo que ocurre. De ahí es donde empieza a aparecer esta gran diferencia entre el estrés positivo, que me favorece, que me impulsa, que me hace despertar a las cinco de la mañana porque estoy apasionado, entusiasmado y no veo la hora de que llegue ese momento, o  en realidad me despierto a las cinco de la mañana pensando y torturándome, y con todo tipo de pensamientos que van hacia el futuro, sobre lo que va a pasar que, además, tiene un significado negativo y ahí es donde se dispara una respuesta biológica que es perjudicial para la salud. Esa es la gran diferencia.

Ariel: Ahí creo que hay un punto importante que mencionas, esta parte de conocerse a sí mismo, aceptarse y observar las interpretaciones. Creo que es todo un reto para muchas personas, sobre todo, líderes. Que puede ser que nos gusta tener la razón o que nos gusta aferrarnos a nuestras ideas. Entonces como que abrirte y exponerte para conocerte a ti mismo, puede ser todo un reto en ese sentido. Y la parte de la interpretación, creo que también es muy acertada, porque finalmente vivimos en un mundo de interpretaciones. No se trata de lo que ocurre sino de cómo yo lo represento, el significado que de manera precisa yo le estoy dando. Entonces creo que es muy relevante.

Oye Lucy ¿Y cómo puede saber, alguien que tiene gente a su cargo, que necesita ir contigo? O sea ¿Qué es lo que tiene que observar, para que tú lo apoyes o lo reprogrames, o en qué consiste lo que tú puedas hacer por los líderes?

Dra. Lucia: Bueno mira, algo que te diría es que, desde la medicina, tengo un poco el chip de lo preventivo y dentro de lo preventivo podemos decir que estoy preparándome para una situación en el futuro que me puede desafiar.

Nosotros preparamos a nuestros hijos desde chiquitos con vacunas, siguiéndolos con alimentos, que tengan una dieta balanceada, que hagan ejercicio, los llevamos a controles médicos, aunque no tengan nada y todo eso es algo preventivo. Entonces, desde la salud emocional y de cómo prevenir todas estas cosas para no desarrollar en el futuro estados de estrés, de ansiedad, porque los desafíos van a estar y si además los queremos, lo que mejor podemos hacer es estar preparados.

Entonces, aunque yo no esté viviendo en este momento una situación de este tipo, si mi sueño es tener mi propia empresa o ser emprendedor o abrir mañana un negocio, abrir mi consultorio o salir a viajar al mundo; bueno ¿Cuáles son esas cosas que siento yo, que me van ayudar en cada una de esas situaciones? Para entender eso, es un poquito empezar con el autoconocimiento.

Cuando empiezo con el área del autoconocimiento y entiendo qué es lo que me gusta, qué es lo que soy, qué es lo que me apasiona, cuáles son las dificultades que aunque todavía no esté en ese gran cargo o en esa gran situación, en ocasiones son situaciones de la vida cotidiana que me van dando pequeñas pautas, como si fueran pequeñas muestras o pequeñas miguitas que me van haciendo seguir un camino, hasta que estoy expuesto en una situación y digo: ¡Uy no bueno, resulta que para esto me lo estoy tomando de esta forma! Entonces una parte muy importante es esa y sería como preventivo.

Ariel: Es lo que te iba a decir, eso sería como la parte preventiva. Sin embargo, creo que es un poco utópica porque no somos muy previsores en ese sentido. Entonces, supongamos que no puse atención a todo eso y ya me fregué. Es decir, me doy cuenta de que ya necesito algo porque me rechina por aquí el cuerpo en algún sentido. O emocionalmente estoy afectado, siento mucha ansiedad. Entonces ¿qué procede para saber que ya puedo o que ya necesito ayuda de alguien como tú?

Dra. Lucia: Lo primero a hacer es observar pequeñas alertas, antes de llegar a estados complicados; que empieces a sentir cómo todo esto que antes te hacía despertar a las cinco de la mañana porque no veías la hora y te apasionaba o te entusiasmaba lo que ibas a hacer, y ahora, esa adrenalina te está jugando en contra. Me despierto a las cinco porque ya no quiero que llegue ese momento. Tienes el famoso síndrome que se describe del lunes, que llega el domingo y empiezo a sentir toda una serie de cosas físicas; que no estoy negando que las sientas, sino que, en realidad tu cuerpo se empieza a expresar antes de que te enfrentes a la situación.

Ariel: Fíjate que eso de los domingos a mí me pasaba, pero cuando estaba en la escuela.

Dra. Lucia: También.

Ariel: Yo no hacía las tareas entonces…

Dra. Lucia: Bueno es algo que vamos…

Ariel: Creo que eso era un factor de estrés en aquellos años.

Dra. Lucia: Bueno es que puede ser. En ocasiones no queremos ir, porque implica un montón de cosas. La rutina de la escuela, los horarios, la separación. Dejar de hacer algo que me gusta y pasarla bien el fin de semana con mi familia. Hay muchas cosas, pero es muy importante empezar a escuchar a nuestro cuerpo y estos pensamientos, en lugar de aceptarlos y ya, ¡a vivir con ello!  Ocupo la mente con otra cosa o me ocupo con más actividad y ya se me va a pasar.

El otro gran error que tenemos en nuestras sociedades es considerar que el estrés y la ansiedad, es algo que nos pasa a todos; les damos valores de pandemia, aunque no sean de coronavirus, son invisibles, intangibles, pero los estamos aceptando en nuestra sociedad como que es algo normal y natural con lo que tenemos que convivir. La realidad es que no debería ser así porque los estamos sumando a nuestra vida, los aceptamos y decimos ¡bueno, si me toca vivir así con estrés o me toca no dormir bien en la noche, pues es por el cargo que tengo! ¿No? Pensamos que el cargo viene con todo eso incluido y no es así.

Entonces, se trata de romper esos paradigmas y escuchar, y estar muy atento a esto que nos va diciendo nuestro cuerpo, antes de que lleguemos a situaciones más complicadas que puede traer el estrés, con enfermedades más graves, incluso hasta la muerte.

En enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares. No quiero llevarlos a imágenes más complicadas pero la realidad es que sí, no quiero que la gente funcione por miedo, sino por el placer de la vida misma. Pero es una realidad como tú dices, no hacemos cosas para prevenir y menos en la parte de salud, y muchísimo menos en la parte emocional. Vamos como siempre, corriendo detrás del problema.

Entonces, hay que empezar a estar alertas a estos síntomas, a estos signos que empiezan aparecer. Por ejemplo: Si hay algo que ya no me hace ruido, ya no me entusiasma ir al trabajo, vengo y no me puedo desconectar o busco más cosas para olvidarme de todo lo otro anterior y me pongo todavía más sobrecarga para no pensar.

Entonces, apagar la mente con más ocupaciones, termina siendo también perjudicial, pero en ocasiones resulta como una necesidad de escapar a todo eso que tenemos tan grande, que traemos todo el tiempo como si no parara nunca. Esa fabriquita de pensamientos que no para y hace sentir que estamos siendo muy productivos. Después hay otra serie de alertas que nos va dando de manera más sutil como la irritabilidad, los cambios de humor, el tema de no poder dormir, la falta de concentración, esto de sentirnos como que damos vuelta sobre el asunto y terminamos siendo improductivos. Entonces esto por ahí es más pequeñito y empieza a parecer más chiquito antes de otros problemas.

Ariel: Bueno, la parte en la que está la gente irritable, conozco algunos que no se les nota que sea tan pequeñita esa sensación.

Dra. Lucia: Sí

Ariel: Entonces, si me baila un ojo, creo que ya es tiempo de cuidarme ¿No? Que se empieza a mover solito ¿No?

Dra. Lucia: Bueno, esa mioclonías, eso que tú comentas, mucha gente me lo consulta, me dicen: ¡Yo ya sé que tengo mucho estrés, porque después de la junta o tal discusión, me late el ojo! y en realidad, es una contracción que hace el músculo del párpado y la gente siente que le hace así y le vibra el ojo. Pero es algo muy común que suele pasar. Bueno eso hay que escucharlo también.

Ariel: Okey. Oye ¿Y los líderes que quieran más información de la que tú manejas, ¿dónde te encuentran? ¿Cuáles son tus datos de contacto?

Dra. Lucia: Mis datos de contacto son muy simples, me pueden encontrar en redes y me pueden dejar un WhatsApp ¿Por qué? Porque me parece que es una comunicación súper directa. En redes me encuentran en Facebook como: “Lucía Acevedo Coach.” En Instagram también me encuentran como: “@DoctoraLucíaAcevedo_coach.” Y también me pueden encontrar como: “Doctora Lucía Acevedo” en Linkedin y también con un emprendimiento que tengo llevando toda esta parte de salud emocional y del manejo del estrés en las empresas, a través de la página de: “Salud Concept” y lo que busco justo, es encontrarlos ahí cuando todavía no están yendo al consultorio, porque lo ideal es que no lleguen al consultorio, ni lleguen a la sala de urgencias, ni lleguen al hospital. Entonces ahí trabajamos con todos estos temas.

Ariel: Perfecto. Muchas gracias Lucía.

Dra. Lucia: Bueno Ari, un gusto.

Ariel: Un gusto escucharte.

Dra. Lucia: Igualmente.

                Querido amante de la persuasión, si te ha gustado este episodio por favor, compártelo en tus redes sociales y date una vuelta por mi página; también date una vuelta por Amazon para que compres mi libro: “22 trucos psicológicos para aumentar tu liderazgo.” También te recuerdo que ya está en preventa mi nuevo libro: “¿Cómo influir contando historias?” Ocho técnicas brutales para entrar en la mente de las personas. En Amazon lo encuentras y ahí está disponible en preventa.

Nos vemos pronto, nos escuchamos pronto y recuerda ¡Estás a una frase de inspirar al mundo!

Publicado en Liderazgo y Persuasión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *