La cualidad única que tiene todo líder

         Hoy te voy a hablar sobre todas las etiquetas falsas que hay entorno al liderazgo: que si el líder es humilde, que si el líder sabe escuchar, que si el líder va primero, etc. También te voy a decir cuál es la cualidad única que comparten todos los líderes, sin importar si la usan para bien o para mal.

         La primera pregunta que debemos hacernos es: ¿Por qué la gente decide seguir a una persona, incluso cuando lo que hacen puede ser malo para mucha gente?

         En 1973, Stanley Milgram publicó su libro Obedience to Authority. En él, describe los resultados de uno de los experimentos del comportamiento humano más relevantes respecto al poder que ejerce una figura de autoridad.

         Hizo cerca de 18 variantes, pero básicamente, el experimento se centraba en lo mismo. Voluntarios eran reclutados para un estudio de memoria. Al llegar los participantes, se explicaba a un par de ellos en qué consistía el estudio. Uno debía hacer una serie de preguntas al otro; quien respondía, se encontraba en un cuarto aparte, conectado a unos cables eléctricos. Cada vez que esta persona respondía mal, quien preguntaba, le proporcionaba una descarga a través de un generador. El generador constaba de 30 conmutadores de palanca colocados horizontalmente; cada uno de ellos, tenía un rótulo que indicaba el voltaje de descarga; iba de 15 a 450 voltios. El truco, era que la persona que respondería las preguntas, era un actor; únicamente quien hacía preguntas y activaba las descargas, era voluntario.

         Mientras el experimento se desarrollaba, el voluntario era supervisado por una persona con bata blanca. Este individuo, fomentaba al voluntario para seguir con el experimento a pesar de las posibles consecuencias. A partir de 75 voltios, la víctima comenzaba a quejarse; al llegar a 150 voltios, comenzaba a gritar que quería terminar con el ejercicio; con 270 voltios, su respuesta ya era notoriamente dolorosa; a los 300 voltios la víctima gritaba que ya no respondería nada; al final, después de los 330 voltios, dejaba de responder.

         El voluntario, volteaba a ver al experimentador de bata blanca para cuestionar si debía continuar con la prueba; siempre era persuadido a seguir. Cuando la víctima no respondía, se le pedía que lo tomara como una respuesta incorrecta.

         El experimentador vestido con bata blanca, daría cuatro respuestas cada vez que el voluntario quisiera abandonar:

  • Por favor, prosiga o por favor, vaya adelante.
  • El experimento exige que usted prosiga.
  • Es absolutamente esencial que usted continúe.
  • No hay más remedio, usted tiene que seguir.

         Estos enunciados, siempre eran dichos en esa serie y cambiaba sólo cuando el voluntario, ya no quería continuar. Las frases anteriores, eran expresadas con un tono de voz firme, pero nunca descortés u ofensivo.

         Los resultados fueron variados, pero en todos prevaleció que la mayoría de personas, llegaba hasta la máxima descarga, sólo porque el experimentador se los pedía. Al final, eran entrevistados y cada uno mencionó que si hubiera sido por él, habría terminado el experimento desde antes; pero que no lo hizo porque el experimentador le pidió seguir.

         Incluso en los momentos de duda, el voluntario comentaba al experimentador que la víctima podría salir lastimada o sufrir un infarto. El experimentador asumía la responsabilidad de los resultados y pedía al voluntario continuar. La mayoría de participantes, limpiaba su culpa al dejar la responsabilidad en otro y seguía infringiendo las descargas, sin importar la posibilidad de hacer un daño permanente a la víctima.

         Milgram, explica que las personas, al conocer este experimento, piensan que no llegarían a terminar el ejercicio. Creen que ellos no serían intimidados por la autoridad. Para tal cosa, Stanley propone que vayas con una persona mayor, a quien más respetes, le saludes cómo si fuera uno de tus amigos con los que hablas coloquialmente; luego, te sentarás en su sala con los pies sobre la mesa de centro, mientras te inclinas hacia atrás con las manos sujetando tu nuca. ¿Realmente lo harías? ¿Notas el peso de la figura de autoridad?

         Esto quiere decir que la gente obedece a la autoridad para no tener que hacerse cargo de las consecuencias del resultado. Por consiguiente, la cualidad única que caracteriza a todo líder, es que asume la responsabilidad del resultado. Te lo voy a repetir: la cualidad única de todo líder, es que asume la responsabilidad del resultado.

         La persona que no quiere asumir la responsabilidad de un resultado, se presentara indecisa, confundida y aceptará fácilmente la instrucción de alguien más. Total, si las cosas salen mal, puede excusarse diciendo que no sabía y que sólo se dejó guiar por quién parecía que sí sabía lo que hacía.

         El trabajador, ha decidido poner en su empleador, la mayor cantidad de responsabilidad sobre el resultado de sus ingresos. El autoempleado ha decidido asumir la responsabilidad del resultado sobre sus propios ingresos. Con lo que puede ganar más que el empleado o ganar menos e incluso quebrar. El empresario, ha decidido asumir la responsabilidad del resultado de los ingresos de él y de la gente que quiera ayudarlo a ganar más.

         Quizá te puedas dar cuenta de que, para que el empresario tenga gente trabajando con él, necesita que esa gente ponga en dicho empresario, la responsabilidad por sus ingresos. En mayor o menor medida, también dependerá de que el colaborador haga un buen trabajo. La persona que prefiere hacerse cargo del 100% del resultado de sus ingresos, no trabajaría como empleado jamás.

         Si tú quieres incrementar tu liderazgo y conseguir que muchas personas te sigan, es imprescindible que asumas la responsabilidad de más resultados en tu entorno.

         Pon atención en lo que te voy a compartir. Hace unos meses vi una película llamada Revolver, protagonizada por Jason Statham. En el filme, hay un personaje que tiene una habilidad tremenda para disparar. Se puede decir que donde pone el ojo, pone la bala. Este personaje que llamaré, el matón, trabaja para el malo; un tipo con mucho dinero que quiere acabar con el bueno.

         En una escena, el matón trata de matar al bueno, pero por extrañas razones no logra acertar ni un solo disparo. Cuando el matón le dice al malo que no pudo matar al bueno; el malo entra en cólera y le pone tremenda zurra al matón. ¿Por qué razón, el matón, le permite al malo que lo regañe de esa manera? El matón podría sacar su arma y acabar con todos en la sala antes de que pudieran hacer algo; pero no lo hace.

         La razón es que el matón, no quiere asumir la responsabilidad de sus ingresos. Y no importa cuál sea el argumento, no quiere y por eso deja que el malo lo regañe.

         Entonces, si la cualidad única que comparten todos los líderes es asumir la responsabilidad del resultado, ¿dónde quedan las demás características que supuestamente debe tener un líder? Bueno, no existen, son mentiras.

         Bajo esta filosofía, vamos a desvelar algunas de estas mentiras:

  1. El líder va primero: falso, la persona que asume la responsabilidad del resultado, pocas veces es quién va primero o hasta el frente. Malo o bueno, es el estratega y su permanencia en el proyecto es vital para que la demás gente siga en el proyecto.
  2. El líder trabaja más que los demás: Mentirá. La persona a cargo, necesita liberar su tiempo en mayor medida para tener espacio de planear o de iniciar nuevos emprendimientos. Quien no asume la responsabilidad del resultado, lo paga trabajando más.
  3. El líder tiene más energía: Falso. Puedes ver que hay cientos de personas enfermas o con mala condición física y están al frente de proyectos. Uno de mis colegas tenía desechos los riñones y antes de que le donaran uno, trabaja medio día y descansaba día y medio.
  4. El líder se motiva a sí mismo: Tampoco es verdad. En una ocasión tuve una alumna que se sentía mal porque su empresa no tenía ventas, pero seguía trabajando mientras sufría. No se motivaba a sí misma, por eso llegó conmigo.
  5. El líder tiene visión: La mayoría de grandes líderes, no tiene idea de hasta dónde puede llegar hasta que llegan. Pregúntale a las personas que dirigen grandes proyectos si pensaron que llegaría hasta dónde están y la mayoría te dirá que no, al menos no cómo lo hicieron.
  6. El líder planea: Falso. No te imaginas la cantidad de emprendedores y empresarios que no saben qué va a pasar con ellos el próximo año.
  7. El líder es seguro de sí mismo: En un programa para empresas que yo daba hace algunos años, hacía una prueba para medir el nivel de autoestima de los trabajadores. El líder de una empresa, fue quien salió con el autoestima más bajo de su negocio. Era un miedoso, pero así con miedo, decidió asumir la responsabilidad del resultado de la empresa.

         La lista podría seguir, pero no me quiero centrar sólo en eso. Lo que acabo de mencionar, es mentirá bajo la idea de que el líder es la persona que asume la responsabilidad por el resultado. Ahora bien, esto no quiere decir que la persona a cargo no necesite planear o tener visión o ser segura de sí misma, no. La mentira, es que estas son habilidades no cualidades que se tienen.

         Si tú, asumes la responsabilidad por el resultado y además, tienes seguridad en ti mismo, tienes visión, sabes planear, te motivas solo, tienes mucha energía, trabajas con más ganas, etc., seguramente tendrás mejores resultados y más rápido. Al revés, si tienes todas las habilidades del líder, pero no tienes la cualidad de asumir la responsabilidad por el resultado, no tendrás mucho liderazgo.

         La razón por la que no asumas la responsabilidad del liderazgo, puede ser cualquiera: porque tienes miedo de equivocarte, porque no quieres ser juzgado, porque sabes que no puedes, porque tienes pocas habilidades, porque no te crees capaz, porque consideras que otro lo hará mejor, porque quieres que otro desarrolle su liderazgo, etc. La razón no importa, lo que importa es que no lo haces.

         Cada vez que dirijo un proyecto, sé que no tengo todas las respuestas y que en mi equipo hay personas más inteligentes y con mayor capacidad que yo en muchos aspectos; sin embargo, soy yo, quien asume la responsabilidad del resultado final. No me importa si tengo miedo, si creo que no puedo, si pienso que hay otros mejores para hacer lo que hago, si creo que todo saldrá bien, etc. Eso no importa, al final, decidí asumir la responsabilidad del resultado y lo hago. Punto.

         Si tú, no eres responsable del resultado de muchas cosas y haces que se dé favorablemente, entonces no tienes liderazgo; aun cuando haya gente que te alabe y te diga que eres lo máximo.

         Para este punto, la gente piensa: “Sí, parece buena idea, pero no puedo llenarme de actividades ni hacerme cargo de lo que deberían de hacerse cargo los demás”.

         Primero, si asumes la responsabilidad del resultado, no vas a andar lloriqueando que lo haces porque nadie más lo quiere hacer… podrías hacerlo, pero lo pasarás muy mal. Segundo, cuantos más resultados decidas asumir, mayor cantidad de gente estará dispuesta a seguirte y ayudarte. Parece una paradoja, pero es verdad. La gente respeta a las figuras de autoridad y prefieren poner la responsabilidad en estas figuras.

         Me da mucho gusto que hayas leído este artículo. El contenido de esté artículo está basado en mi libro:

Todo lo que te dijeron sobre ser líder y que es mentira: 24 mentiras del liderazgo y la cualidad única de todo líder. Dale una vista dando clic aquí

         Nos vemos pronto y recuerda… ¡Estás a una frase de inspirar al mundo...!

Publicado en Técnicas de Liderazgo.

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