¿Sabes por qué postergas actividades?

¿Sabes en qué se parece una dieta para bajar de peso con una estrategia para dejar de postergar?

Dietas para bajar de peso a miles. Algunas funcionan mejor que otras. La constante ninguna funciona para toda la gente. El problema es que no se trata de la dieta, sino de los procesos mentales de quién la quiere implementar. Comer de manera diferente requiere mayor esfuerzo de parte de tu cerebro. Necesitas más energía de tu fuerza de voluntad. Nada más que tu fuerza de voluntad es limitada.

Daniel Kahneman observo que el cerebro tiene dos sistemas de pensamiento. El sistema 1 que es rápido e intuitivo y el sistema 2 que es lento y racional. El sistema 1 opera con poca energía de tu cerebro. El sistema 2 requiere grandes cantidades. ¿Y esto qué tiene que ver con la dieta y las estrategias para dejar de postergar? Bueno, cuanta más energía de fuerza de voluntad requiere una acción, menos ganas tiene tu cerebro de realizarla.

Tu cerebro es una maquina increíble que trabaja bajo el mínimo esfuerzo. Su intención principal es mantenerte con vida. Para ello, utiliza el sistema 1. El pensamiento crítico, razonar, salir de tu zona cómoda, hacer cosas diferentes, controlar tus impulsos, son actividades que tu cerebro prefiere evitar. Así, la energía que tienes para respaldar tu fuerza de voluntad, es limitada.

Hacer una dieta nueva, requiere grandes cantidades de fuerza de voluntad. Sin embargo, ir a trabajar cuando no quieres, también. No ofender a tus trabajadores, también. Tener peleas con tu pareja, también. Andar detrás de tus hijos, también. Manejar cuando hay mucho tráfico, también. Dejar el celular para no ver redes sociales, también. Despertarte temprano, también. Y así un largo etcétera durante todo tu día. Entonces, ¿cuánta energía de tu fuerza de voluntad queda para hacer la dieta? La mayoría de veces nada.

La acción de postergar actividades suele ser porque, de alguna manera, la acción requiere de ti más energía de tu fuerza de voluntad. No postergas lo que haces de manera habitual. Tu cerebro necesita quitar energía de otras acciones para dejar de postergar. Imagina al Chuy. Tiene muchas días y semanas postergando. Se ha dado cuenta de que no puede seguir así. Ya tiene varios problemas por esta situación. Decide tomar un curso sobre estrategias para dejar de postergar. ¿Qué crees que pasa ahora?

Las nuevas e increíbles estrategias que aprendió el Chuy, no contemplaron  la energía de su fuerza de voluntad. Su cerebro tiene que darle mayor energía a su fuerza de voluntad para que implemente las estrategias para dejar de postergar. Implementar dichas estrategias, requiere grades cantidades de energía. ¿De dónde va a salir esa energía? De un propósito significativo que dé al Chuy la motivación necesaria para generar mayor energía. De hecho, no necesitas grandes estrategias para dejar de postergar una vez que encuentras ese propósito.

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Publicado en Técnicas de Liderazgo.

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